Senamhi informó ayer que Villa María del Triunfo acumula 17.2 mm de precipitaciones en lo que va de agosto, por encima incluso de los 11.6 mm registrados durante El Niño costero del 2023.
Senamhi informó ayer que Villa María del Triunfo acumula 17.2 mm de precipitaciones en lo que va de agosto, por encima incluso de los 11.6 mm registrados durante El Niño costero del 2023.

Anteayer, una lluvia de apenas unas horas bastó para inundar calles y viviendas de Lima Sur, hacer colapsar desagües y dejar decenas de familias afectadas. Las imágenes de vecinos levantando barreras con sacos de arena o tratando de sacar el agua con escobas volvieron a mostrar cuán vulnerable puede ser Lima cuando llueve. Incluso cuando la lluvia había sido anunciada.

Senamhi monitoreaba la DANA Aníbal desde la semana anterior y había advertido precipitaciones en la costa central. Era poco tiempo para, obviamente, construir drenajes, pero quizá suficiente para activar un plan: identificar puntos críticos, limpiar redes, desplegar equipos y preparar una respuesta.

Pero ocurrió lo de siempre y las autoridades se culparon entre sí. Renzo Reggiardo responsabiliza a gestiones anteriores por vías sin drenaje; el alcalde de Villa El Salvador, Guido Íñigo, señala a Sedapal, mientras el Ejecutivo anuncia reestructurar esta empresa (ver páginas 2-3). El Gobierno acaba de asumir y las autoridades locales están próximas a dejar sus cargos tras las elecciones de octubre. Pero la gestión del riesgo no puede reiniciarse con cada calendario político.

Que estas lluvias sean eventuales en Lima tampoco justifica carecer de contingencias. Senamhi informó ayer que Villa María del Triunfo acumula 17.2 mm de precipitaciones en lo que va de agosto, por encima incluso de los 11.6 mm registrados durante El Niño costero del 2023. No todo exige grandes obras: protocolos, mantenimiento, maquinaria y coordinación pueden reducir daños. Pero definitivamente, eso no reemplaza la inversión pendiente en drenaje y alcantarillado.

Además, el cambio climático puede incrementar el riesgo de eventos extremos. Y el problema excede Lima: huaicos bloquearon vías en Arequipa y Tacna, donde un auto cayó en un socavón. Senamhi informó ayer, además, que la DANA Aníbal está generando lluvias de moderada a fuerte intensidad en la costa sur y que sus efectos continuarán durante los próximos días. La prevención, por tanto, no solo pasa sobre lo que debió hacerse antes del domingo, sino sobre lo que corresponde hacer ante eventuales episodios nuevos.

Por eso resultó especialmente desafortunado que el ministro de Economía Elmer Cuba pidiera no exagerar por “un poco de agua en las rodillas”. Luego se disculpó y reconoció que una lluvia menor en Lima puede ser catastrófica. Precisamente por eso hay que prevenir: si basta tan poca agua para causar tanto daño, minimizar el riesgo solo asegura volver a inundarnos.

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