En 2021, 377 empresas en Perú emitieron un reporte de sostenibilidad. 42% fueron pequeñas empresas, 36% microempresas, 13% grandes y 9% medianas, según GRI Perú. (Foto: iStock)
En 2021, 377 empresas en Perú emitieron un reporte de sostenibilidad. 42% fueron pequeñas empresas, 36% microempresas, 13% grandes y 9% medianas, según GRI Perú. (Foto: iStock)

Hace unos días, asistí a un foro que convocó a cerca de veinte gerentes generales de empresas líderes a que compartan sus prioridades en temas ASG (ambientales, sociales y gobierno corporativo). De 2005 a 2009 asesoré a varias empresas en Perú en materia de sostenibilidad, cuando estas iniciativas empezaban a adoptarse. Comparto aprendizajes y mi impresión de la evolución de la sostenibilidad.

Las empresas han adoptado estructuras de gobierno corporativo más sólidas, mejores prácticas, y la integración de desafíos sociales y ambientales en sus estrategias y operaciones. Las organizaciones que cuentan hoy con estas prácticas pueden tomar mejores decisiones, gestionar riesgos sociales y ambientales de forma proactiva, lograr un mejor entendimiento de las prioridades de los grupos de interés, así como mayor transparencia y rendición de cuentas que hace diez años atrás.

En lo social, a diferencia de un enfoque asistencial y reactivo, las empresas hoy buscan entender las preocupaciones y expectativas de sus grupos de interés. Compartir información transparente sobre las iniciativas y el desempeño de la sostenibilidad es fundamental. Por ejemplo, las instituciones financieras vienen trabajando en asesorar a sus clientes en la gestión de riesgos sociales, ambientales y en ofrecer créditos y bonos verdes. Las de consumo masivo están gestionando riesgos en sus cadenas de abastecimiento, desarrollando capacidades de gestión empresarial y ofreciendo herramientas tecnológicas a operarios y bodegueros. De igual forma, la igualdad de oportunidades con un enfoque en la meritocracia y la disminución de sesgos es una prioridad.

Se ha pasado del cumplimiento regulatorio ambiental y de gestión de residuos a un enfoque de economía circular, reducción de emisiones, y desarrollo e implementación de energías renovables y tecnologías limpias. Los CEO de las empresas de las industrias de energía y extractivas van más allá del cumplimiento regulatorio y cuestionan cómo las inversiones no solo serán rentables, sino también contribuirán al país. Las empresas de consumo masivo trabajan en mitigar y adaptar el impacto en recursos y en educación al consumidor en reciclaje.

La tendencia apunta a que en un futuro la gestión de la sostenibilidad será más data-driven, transparente, conectada, innovadora e inclusiva.

Claves

  • Primer paso. Muchas empresas empiezan a gestionar sus iniciativas ASG con un informe de sostenibilidad alineado al GRI (Global Reporting Initiative).
  • Trabajo. Con los primeros informes de sostenibilidad las empresas recopilan datos del pasado. Con las siguientes versiones se establecen metas.
  • Equipos. La cultura en las organizaciones —la forma de hacer las cosas— incorpora elementos ASG. Por eso los equipos de sostenibilidad y talento trabajan cada vez más juntos.