Podcast Tres minutos basta: ¿Y qué le dirías a alguien que lo ha dejado la persona amada?
Podcast Tres minutos basta: ¿Y qué le dirías a alguien que lo ha dejado la persona amada?

¿Y qué le dirías a alguien que lo ha dejado la persona amada? Tranquilo, tu dale nomás. Sí, le diría eso. Tranquilo, tu dale nomás.

Esta expresión latinoamericana donde se usa la forma “nomás” poco usada en España me gusta mucho por la fuerza que tiene. El “nomás” significa “que nada te detenga”. Es un “hago esto, y nada más”. Es decir, le pongo foco.

No podemos separar la vida personal de la vida profesional. Cuando nos deja la persona amada impacta en todo lo que hacemos. Le puede suceder a uno mismo, a un compañero de trabajo, o a un colaborador. Y cerrar los ojos a lo evidente no funciona.

El impacto emocional que se siente crea una enorme tristeza que afecta al entusiasmo por hacer las cosas. Y entonces las personas empezamos a “comernos el coco”, es decir, a darle vueltas y vueltas en la cabeza y hacemos más grande e insoportable la tristeza. Es ahí donde un “tranquilo, tu dale nomás” funciona muy bien.

Detrás de esa frase hay dos mensajes:

El primero, el de “no le des tantas vueltas en la cabeza”. Y el segundo, el de “ponle foco a otra cosa, olvida y sigue adelante”.

Y es verdad que eso es lo que hay que hacer, pero ¿Cómo se consigue?

Habiendo visto un buen número de situaciones de este tipo, me atrevo a decir, sin ser un experto, que lo que mejor funciona son los siguientes pasos:

Primero, aceptar que ya no te aman. El momento más doloroso. Pero es reconocer una situación real. Te da piso.

Segundo, aceptar que tu aun amas a esa persona, y que lo vas a seguir haciendo. Y disfrutar de amarla. Nadie ni nada te impide amar a quien amas. Y dar amor sin recibirlo también es bello. Muy bello. Y te da paz.

Tercero, descansar en tantas otras personas que te aman, y que quizás habías dejado de lado. Tu familia, tus amigos. Reencontrarte con esos amores te da fuerza.

Con esos tres pasos ya es posible aplicar el “tranquilo, tu dale nomás”.

Un auténtico líder está preparado para manejar sus situaciones emocionales y ayudar a manejar las de los miembros de su equipo. Tiene claro que lidera personas cargadas de sentimientos y de diferentes momentos de vida que impactan, positiva o negativamente en el rendimiento. Está cerca para acompañar en esos momentos personales que son difíciles, así como para compartir con el equipo sus sentimientos cuando vive dificultades en primera persona.

Cuando decimos Primero las Personas, en el fondo estamos diciendo, Primero los sentimientos.

Siempre podemos tener un conflicto de amor, y en ese momento, aplica “tranquilo, tu dale nomás”.