
En febrero, Paramount Skydance Corporation (Paramount) y Warner Bros. Discovery, Inc. (WBD) firmaron un acuerdo definitivo de fusión. Con la aprobación, resta únicamente obtener las autorizaciones regulatorias. Nos referiremos solamente a las requeridos en los Estados Unidos.
Primero, está la revisión de la transacción por el Committee on Foreign Investment in the United States (CFIUS). Un grupo de senadores demócratas solicitó que dicho comité analice la operación, citando preocupaciones de seguridad nacional por la participación de fondos soberanos de Oriente Medio en el financiamiento de la compra y, en particular, el potencial control extranjero sobre CNN. Esperaremos el pronunciamiento final del CIFUS quien puede bloquear la transacción.
Segundo, la División Antimonopolio del Department of Justice (DOJ) cerró su investigación sobre la fusión, concluyendo que la operación no resulta en daños a la libre competencia y a los consumidores estadounidenses, en los negocios de videos por streaming, producción y distribución de películas, distribución por cable y televisión.
Tercero y no obstante la decisión del DOJ, una coalición de doce fiscales generales estatales, presentaron una demanda antimonopolio ante el Tribunal del Distrito Norte de California, buscando bloquear la fusión. Los estados demandantes son liderados por demócratas.
La demanda alega violación de la Sección 7 del Clayton Act y presenta dos argumentos centrales. El primero, que la empresa combinada controlaría aproximadamente el 30% de las películas taquilleras y, segundo, que la fusión combina a dos de los cinco grandes propietarios de canales de cable. Por su parte, Paramount calificó la demanda como fundamentalmente defectuosa.
Escuchados los argumentos de ambas partes en más de una audiencia, recientemente la jueza Araceli Martínez-Olguín ordenó una restricción temporal a llevar a cabo la fusión (Temporary Restraining Order), hasta el 17 de agosto. La demora resulta costosa para Paramount, quien se comprometió a pagar cerca de US$7 millones diarios a los accionistas de WBD a partir del 1 de octubre de 2026, como penalidad si la fusión no cierra.
Actualmente, y por las razones mencionadas, resulta incierta la ejecución de la fusión de WBD con Paramount.
Guillermo Ferrero es socio de PPU.







