
Goldman Sachs Group Inc. prevé que el yen japonés se fortalezca a unos 140 por dólar este año, ya que los nervios en torno al crecimiento de Estados Unidos y los aranceles comerciales refuerzan la demanda de los activos de refugio.
El yen ofrece a los inversores la mejor cobertura en divisas en caso de que aumenten las posibilidades de una recesión en EE.UU., dijo Kamakshya Trivedi, director de divisas globales, tasas de interés y estrategia de mercados emergentes.
Un movimiento a 140 implicaría una ganancia del 7% desde el nivel actual, y la previsión del banco es más optimista que la estimación media para fin de año de 145 por dólar, según una encuesta de Bloomberg.
“El yen tiende a comportarse mejor cuando las tasas reales y las acciones estadounidenses caen al mismo tiempo”, dijo Trivedi en una entrevista en Nueva York. La moneda japonesa “se perfila como una cobertura más atractiva para la visión pesimista del crecimiento estadounidense”.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, tiene programado anunciar hoy más aranceles recíprocos. Morgan Stanley y exfuncionarios de la Reserva Federal han advertido que éstos podrían afectar al crecimiento de la mayor economía del mundo.
Sin embargo, hay poco consenso sobre qué activos se comportarán mejor en un escenario de guerra comercial, y varios hedge funds apuestan a un fortalecimiento del yen.
Economistas de Goldman Sachs prevén ahora tres recortes de tasas de interés este año en EE.UU., en lugar de dos, ante expectativas de que los aranceles pesarán sobre la economía.
El banco también volvió a recortar su objetivo del S&P 500, aduciendo preocupaciones en torno al crecimiento y los aranceles.
Si bien los gravámenes son un riesgo, Trivedi considera que los datos económicos de EE.UU., como la cifra de nóminas del viernes, son un motor más importante para el dólar.

Los movimientos recientes respaldan su opinión: el yen se fortaleció después de que las cifras de ofertas de empleo en EE.UU. del martes se sumaran a la evidencia de que el mercado laboral se está enfriando.
“Si los datos del mercado laboral de EE.UU. son más débiles de lo esperado, eso será un punto mucho más importante para los inversores del mercado de divisas y, en general, para los inversores del mercado global que están muy centrados en las perspectivas de crecimiento de EE.UU.”, dijo. “Y para esa preocupación, el yen es una muy buena cobertura”.
Pero esta operación no está exenta de riesgos. La moneda japonesa se ha depreciado en los últimos cuatro años debido a la enorme brecha de tasas de interés con respecto a EE.UU. y se debilitó a 161.95 en julio, el nivel más bajo desde 1986.
Hedge funds han recortado sus posiciones pesimistas sobre el yen este año, pero siguen en general cortos con la divisa. Aparte de unos breves episodios, los especuladores han estado apostando por el debilitamiento de la moneda japonesa desde principios de 2021.
Lo que dicen los estrategas de Bloomberg...
La trayectoria descendente del dólar-yen estará impulsada por la reducción de los diferenciales de rendimiento con los bonos del Tesoro después de que el Banco de Japón anunciara que reducirá las compras de bonos a largo plazo en el próximo trimestre.
Mark Cranfield, estratega de MLive
Por esta fecha el año pasado, Trivedi y su equipo pronosticaron que el dólar-yen cotizaría en torno a 155, 150 y 145 en un periodo de tres, seis y doce meses. El yen se debilitó más allá del nivel de 155 en abril pasado y cotizaba en torno a la marca de 150 el miércoles.
“El yen tiene margen para apreciarse en este escenario menos benigno en el que nosotros y el mercado estamos aumentando la probabilidad de recesión”, dijo.