Foro Económico Mundial. (Foto: Reuters)
Foro Económico Mundial. (Foto: Reuters)

El mundo puede recuperarse rápidamente de la crisis económica creada por la de la , aunque para ello es clave aumentar la vacunación en los países en desarrollo para evitar que lo haga a dos velocidades, subrayaron expertos en una conferencia del

La organización que cada inicio de año celebra el Foro de Davos, en esta localidad suiza, acoge esta semana, a modo de anticipo, cuatro días de conferencias virtuales para analizar el futuro económico mundial ante un posible final de la pandemia, y en la primera jornada el cauto optimismo fue la tónica dominante entre los economistas.

Para el economista jefe del banco suizo UBS, Paul Donovan, los países desarrollados están experimentando, más que una recuperación tras una recesión, un proceso similar al que hay tras unas largas vacaciones en las que todo ha estado cerrado y al retornar la actividad regresa con fuerza el consumo.

“El consumo está alimentado por los ahorros acumulados a la fuerza por muchas familias desde el 2020, lo que ha traído unos niveles de demanda increíbles” en los países desarrollados, destacó el experto.

Este rebote en el consumo “continuará el próximo año”, aunque no al mismo ritmo en todas las economías, precisó Donovan, quien indicó que ahora el fenómeno se está dando sobre todo en los países anglosajones, mientras que la Europa Continental “va con unos seis meses de retraso”.

Preguntado sobre si esta alta demanda podría disparar la inflación, el economista analizó que, aunque algunos artículos como los automóviles han sufrido subidas de precios no es algo generalizado en toda la cesta de la compra, por lo que se mostró contrario a que los bancos centrales intervengan.

“No creo que haya un problema general de inflación, sino determinados desequilibrios en algunos productos, a veces por retrasos en la distribución que aumentan los precios y otras por intentos de racionar la demanda”, valoró.

En sus previsiones más recientes el Fondo Monetario Internacional (FMI) auguró un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) global de 6% en el 2021 y de 4.9% en el 2022, pero apunta a que el acceso de los países en el desarrollo a las vacunas puede poner en duda estas predicciones.

En la conferencia de este lunes, la economista jefa de Standard Chartered para África y Oriente Medio, Razia Khan, abundó en esta cuestión, y aseguró que la mayor amenaza a la recuperación económica global es el desigual acceso a las vacunas contra la COVID-19.

Mientras muchos países desarrollados superan ya el 70% de su población vacunada y en la mayoría de África ese porcentaje apenas supera el 3%, “no tenemos una salvaguarda real ante la posibilidad de que nuevas variantes del coronavirus emerjan”, alertó.

Hipotéticas nuevas variantes que sean más contagiosas, mortales o resistentes a las actuales vacunas “pueden llevarnos nuevamente a la casilla de salida”, advirtió Khan.

Otro economista jefe, en este caso el de la Oficina de Coordinación en Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Dirk-Jan Omtzigt, insistió en que la recuperación en los países de bajos ingresos “es lenta, frágil y desequilibrada”.

Algunos informes prevén que muchas de estas economías no vuelvan a los niveles económicos prepandemia antes del 2026, y es la falta de acceso a las vacunas el principal factor para estos análisis pesimistas, destacó.

“Tenemos que darnos cuenta de que atajar la pandemia en todas partes (también en los países en desarrollo) es un imperativo moral, pero además es un imperativo económico”, añadió Omtzigt, quien advirtió de los riesgos sistémicos de endeudamiento y conflicto que hay en las naciones de bajos ingresos e igualmente baja vacunación.

El economista de Naciones Unidas recordó que al final de este año habrá 163 millones de personas más en extrema pobreza, una cifra que además “no tiene en cuenta las personas que ya estaban en ese grupo, pero ahora han empeorado su situación”.