La enfermería es una de las carreras que ha sido afectada por tal decisión (Foto: Freepik)
La enfermería es una de las carreras que ha sido afectada por tal decisión (Foto: Freepik)

El gobierno de Donald Trump presentó una polémica reforma que podría cambiar radicalmente la manera en que los estudiantes de posgrado en algunas áreas, especialmente de la salud, acceden a préstamos federales para sus estudios. Bajo un nuevo conjunto de reglas, varios programas de posgrado que antes se consideraban “profesionales” ahora se ven excluidos de esa categoría. Esto podría resultar en mayores dificultades para los estudiantes que buscan financiar su educación, particularmente en carreras relacionadas con la salud, como enfermería, terapia física y trabajo social.

Este cambio es parte de una reforma más amplia incluida en el “Proyecto de ley grande y hermoso” del presidente Trump, que busca reducir los costos asociados con los préstamos estudiantiles y, al mismo tiempo, impulsar a las universidades a bajar sus precios de matrícula. Sin embargo, los críticos de esta medida aseguran que la reforma afectará principalmente a estudiantes de áreas con alta demanda laboral y que, además, están ocupadas en su mayoría por mujeres. A continuación, desglosamos cómo esta reforma impactará a diferentes sectores y qué consecuencias puede tener para los futuros profesionales.

El gobierno de Donald Trump nuevamente ha generado polémica debido a las carreras que ya no considera como "profesionales" en Estados Unidos (Foto: AFP)
El gobierno de Donald Trump nuevamente ha generado polémica debido a las carreras que ya no considera como "profesionales" en Estados Unidos (Foto: AFP)

¿QUÉ CARRERAS SE VEN AFECTADAS?

El Departamento de Educación de Estados Unidos ha redefinido lo que considera “profesional” para efectos de la ayuda financiera, limitando las áreas de estudio que pueden acceder a los préstamos estudiantiles más altos y favorables. De acuerdo con la nueva lista, solo ciertos campos, como medicina, derecho, farmacia, odontología y veterinaria, serán considerados programas profesionales. En cambio, varias disciplinas cruciales, especialmente en el sector de la salud, quedarán fuera de esta categoría.

Las áreas excluidas incluyen:

  • Enfermería (incluyendo programas de maestría en enfermería)
  • Terapia física
  • Terapia ocupacional
  • Trabajo social
  • Higiene dental
  • Arquitectura
  • Contabilidad
  • Educación

Aunque estos programas no desaparecerán, los estudiantes que deseen continuar con estudios avanzados en estas áreas ya no podrán acceder a préstamos estudiantiles federales sin restricciones, lo que podría dificultar la financiación de sus estudios.

La carrera de enfermería es una de las perjudicadas por la nueva reforma (Foto: AFP)
La carrera de enfermería es una de las perjudicadas por la nueva reforma (Foto: AFP)

NUEVAS LIMITACIONES EN LOS PRÉSTAMOS ESTUDIANTILES

El impacto más directo de esta reforma será la limitación en los préstamos estudiantiles. Mientras que los estudiantes de programas profesionales (como los de medicina o derecho) podrán solicitar préstamos de hasta $50,000 al año, con un límite total de $200,000 para la duración de sus estudios, los estudiantes de áreas como enfermería y fisioterapia se verán limitados a solo US$20,500 al año, con un máximo total de US$100,000.

Esto significa que aquellos que elijan estudiar una carrera en enfermería o salud pública, por ejemplo, se enfrentarán a un techo mucho más bajo en cuanto al dinero que pueden pedir prestado. En un contexto donde las matrículas universitarias continúan aumentando, esta medida podría dejar a muchos estudiantes con un déficit de financiación, lo que obligaría a algunos a recurrir a préstamos privados más caros o incluso a abandonar sus estudios.

ARGUMENTOS DEL GOBIERNO DE TRUMP

El gobierno de Trump justifica esta reforma como una manera de reducir los costos de la educación superior. Según sus defensores, la medida busca frenar el aumento de la deuda estudiantil en los programas de posgrado, muchos de los cuales, según el Departamento de Educación, tienen un costo excesivo en relación con las perspectivas salariales de los graduados.

Además, se argumenta que los límites en los préstamos incentivarán a las universidades a reconsiderar sus políticas de matrícula, especialmente aquellas que cobran precios más altos que el promedio. Según el Departamento de Educación, esta reforma no debería tener un impacto negativo en la mayoría de los estudiantes, ya que, según sus datos, el 95% de los estudiantes de enfermería, por ejemplo, cursan programas cuyo costo no superaría el límite propuesto de US$100,000.

IMPACTO EN LA ESCASEZ DE PERSONAL SANITARIO

Uno de los sectores más preocupados por estas nuevas regulaciones es el campo de la salud, que ya enfrenta una grave escasez de profesionales, particularmente en áreas como la enfermería. Las organizaciones de salud han expresado su preocupación, argumentando que esta reforma podría empeorar aún más la falta de personal especializado, lo que afectaría la calidad del servicio sanitario en todo el país.

En particular, la Asociación Estadounidense de Facultades de Enfermería (AACN) ha declarado que esta reforma sería “devastadora” para la ya limitada fuerza laboral de enfermería, pues dificultaría que los futuros enfermeros continúen su formación y avancen en sus carreras. A pesar de que el Departamento de Educación asegura que la mayoría de los estudiantes de enfermería no se verán afectados, muchas organizaciones en el sector sostienen que esta medida podría desalentar a los futuros profesionales de ingresar al campo de la salud, especialmente a aquellos interesados en obtener títulos avanzados.

¿POR QUÉ ESTAS ÁREAS FUERON EXCLUIDAS?

El Departamento de Educación basa su clasificación en una ley de 1965 que regula la ayuda financiera para estudiantes, que incluye una lista específica de áreas consideradas “profesionales”. Esta lista es interpretada de manera estricta en la propuesta del gobierno de Trump, excluyendo programas como los de enfermería o terapia física, aunque estos son cruciales para el funcionamiento de muchos sistemas de salud en todo el país.

Las organizaciones del sector salud argumentan que estos programas, a pesar de no estar en la lista original de 1965, deben considerarse profesionales, ya que los títulos de posgrado en estas áreas son esenciales para que los estudiantes obtengan las licencias necesarias para ejercer su profesión. En otras palabras, excluyendo estos campos del acceso a préstamos más altos, el gobierno podría estar limitando la capacidad de los futuros profesionales de la salud para obtener las calificaciones necesarias.

REPERCUSIONES PARA LOS ESTUDIANTES

Para muchos estudiantes, estos límites representan una gran barrera económica, especialmente para aquellos que ya enfrentan la carga de una deuda estudiantil elevada. Si bien los estudiantes ya matriculados no se verán afectados, aquellos que se inscriban en programas de posgrado a partir de julio del próximo año tendrán que adaptarse a las nuevas reglas. Para muchos, esto significa buscar préstamos privados que, como sabemos, suelen tener tasas de interés más altas y condiciones menos favorables.

Por ejemplo, un estudiante de enfermería que desee continuar su formación en un programa de maestría podría verse forzado a buscar una alternativa de financiación menos favorable si su programa de posgrado excede los límites establecidos por el gobierno. Esto no solo aumenta el costo de su educación, sino que también podría generar un estrés financiero adicional, especialmente en un campo como la enfermería, donde las tasas de rotación laboral y la demanda de profesionales cualificados son altas.