Un ginecólogo explica que la diabetes gestacional no tratada puede traer más de una complicación a la madre. (Foto: Amina Filkins / Pexels)
Un ginecólogo explica que la diabetes gestacional no tratada puede traer más de una complicación a la madre. (Foto: Amina Filkins / Pexels)

Un buen control de la glucosa y hábitos de vida saludables reduce las posibilidades de que la madre y el bebé sufran complicaciones durante el embarazo o el parto, según señala el ginecólogo de Policlínica Gipuzkoa Santiago Novoa.

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De lo contrario, el experto explica que la diabetes gestacional no tratada puede aumentar el riesgo de que la madre tenga un parto inducido o una cesárea, presente complicaciones durante el parto, desarrolle preeclampsia o incluso diabetes tipo 2 en el futuro. Además, el bebé puede nacer con un peso superior al normal, presentar exceso de líquido amniótico, sufrir problemas en el parto o necesitar cuidados especiales al nacer, añade.

Por ello, insiste en que “un diagnóstico precoz y un seguimiento estrecho de la gestación, en coordinación con especialistas en medicina fetal, endocrinólogos y dietistas, resulta fundamental para garantizar la salud de la mamá y del bebé”.

Entre los factores de riesgo, Novoa destaca “tener un índice de masa corporal superior a 30, haber tenido un bebé de más de 4 kilogramos, antecedentes familiares de diabetes, edad materna superior a 35 años o pertenecer a ciertos grupos étnicos”.

En este sentido, el tratamiento principal consiste en alimentación saludable, ejercicio físico regular y control estricto de la glucosa en sangre. Asimismo, en algunos casos puede ser necesario recurrir a insulina o medicación oral. Tras el parto, la diabetes gestacional suele desaparecer, sin embargo, se recomienda un control médico periódico, ya que un porcentaje significativo de mujeres desarrollará diabetes tipo 2 en el futuro. Además, de cara a embarazos posteriores, más de la mitad de las mujeres que han tenido diabetes gestacional pueden volver a padecerla.

El doctor Novoa recomienda a las mujeres con diabetes gestacional seguir una dieta equilibrada que priorice los carbohidratos saludables, verduras, legumbres o lácteos sin azúcar. Igualmente, aconseja evitar el consumo de azúcares y bebidas edulcoradas, controlar el tamaño de las porciones y repartir los carbohidratos a lo largo del día para evitar picos de glucosa, así como “incluir siempre proteínas y verduras en cada comida principal”. Asimismo, destaca que “el simple hecho de caminar 30 minutos después de las comidas puede ayudar mucho a controlar los niveles de glucosa”.

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