
De seguro en más de una ocasión has llegado cansado y con sed a tu casa, sintiendo la necesidad de abrir el grifo y servirte un vaso con agua; sin embargo, no pudiste hacerlo por los riesgos que pueden generar para tu salud. Pero ¿sabías que hay una ciudad de Estados Unidos en la que sí podrías realizarlo, toda vez que su agua es considerada la más deliciosa del mundo? Todos los detalles a continuación.

LA CIUDAD DE EE.UU. QUE TIENE EL AGUA DEL GRIFO MÁS DELICIOSA DEL MUNDO
De acuerdo con un estudio realizado por AllClear Travel Insurance, la ciudad de Nueva York tiene el agua del grifo más deliciosa de mundo. A esta conclusión se llegó después de recopilar y analizar los miles de comentarios en diversas plataformas como Reddit.
Y es que según los residentes locales, su agua, procedente de las montañas Catskill, es la mejor del planeta. “Muchos afirman que contribuye a la elaboración de las icónicas y deliciosas pizzas y bagels de la ciudad, mientras que quienes visitan la Nueva York suelen quedar gratamente sorprendidos por su delicioso sabor”, se lee el sitio web del especialista en seguros de viaje para clientes con condiciones médicas preexistentes.
Este análisis se realizó con el fin de ayudar a los viajeros, conscientes del medio ambiente, a reducir los residuos plásticos mientras se mantienen hidratados. De acuerdo con YouGov, una firma internacional de investigación de mercados y análisis de datos basada en Internet, el 71% de los británicos intentan reducir su huella de carbono y el 63% apunta a reutilizar artículos desechables cuando sea posible.
“El agua de Nueva York tiene un equilibrio perfecto de minerales que le otorgan un sabor limpio y ligero, sin el regusto químico que se percibe en otras ciudades. Es tan pura que cumple, e incluso, supera los estándares federales, sin necesidad de filtración adicional en muchos casos”, señaló la Dra. Elena Ramírez, hidrólogo especializada en calidad de agua urbana, publica El Diario.
Para lograr la pureza, el Departamento de Protección Ambiental de la ciudad (DEP, por sus siglas en inglés) implementa uno de los sistemas de tratamiento y distribución más avanzados del mundo; por lo tanto, el agua proveniente de las montañas Catskill y Delaware pasa por un proceso de desinfección con luz ultravioleta que tiene como fin eliminar patógenos y microorganismos.
