
La pobreza monetaria retrocedió en 2025, pero aún golpea al 25.7% de la población peruana, informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Esta variación significó que 567,000 personas salieron de esta condición frente al 2024, pero que todavía agrupa a casi 8.8 millones.
Aunque se observa una reducción de la población afectada, las cifras aún se encuentran por encima de los niveles prepandemia. Aún hay 2.3 millones más de personas en situación de pobreza que en 2019, cuando el indicador se situaba en 20.2%.
En tanto, se estima que la pobreza extrema disminuyó a 4.7% en 2025, permitiendo que más de 250,000 peruanos abandonaran esta situación crítica en el último año.
La población en pobreza extrema que reside en Lima metropolitana se incrementó en 0.3% a 3.6% en 2025. Por el contrario, el resto urbano y el área rural mostraron una recuperación al disminuir la población en pobreza extrema.
Como se recuerda, se encuentran dentro del rango de pobreza monetaria aquellas personas que no logran cubrir el costo de una canasta básica de consumo de S/ 462. Se ubican en pobreza extrema quienes no llegan siquiera a cubrir un costo de S/ 260.
De esta manera, se estima que para una familia de cuatro miembros el presupuesto mínimo necesario es de S/ 1,848 al mes para el consumo de una canasta básica.

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Las regiones más y menos golpeadas
Los departamentos de Cajamarca, Loreto, Puno, Pasco y Huánuco registran los mayores niveles de pobreza monetaria, viendo afectada a entre 35.7% y 41% de su población.
De hecho, Cajamarca, Loreto y Puno también son las regiones con mayor indigencia de la pobreza extrema, pues hasta un 15% se encuentran en esa situación. Incluso Cajamarca es el departamento que se mantiene de manera continua en el grupo de mayor pobreza extrema desde hace 17 años.
En el lado contrario se encuentran Ica, Madre de Dios y Moquegua, departamentos con menor incidencia de pobreza con porcentajes de entre 4.5% y 7.8%.
Además, departamentos como Tacna lideraron la recuperación con una reducción de 6.6%, impulsada por el dinamismo de los sectores minero y agropecuario.
Cabe agregar que la pobreza disminuyó con mayor fuerza en el área rural, cayendo de 39.3% a 35.5%. Sin embargo, en el área urbana la reducción fue menor, situándose en 23.4%.
“Podemos observar que desde el año 2023 se registra una sostenida disminución de la pobreza en el área rural (…) Las mayores reducciones se han observado en la selva rural con -6%, en la sierra rural con -3.7% y en la costa urbana con un -2.5”, dijo el jefe del INEI, Gaspar Morán.

¿Cuánto tardaremos en regresar a los niveles prepandemia?
Actualmente la pobreza monetaria en el Perú se ubica 5.5% por encima de los niveles prepandemia y, pero regresar al 20.2% no sería posible en el corto plazo.
Recientemente el asociado de Macroconsult, Yohnny Campana, indicó a Gestión que para el 2026 se esperaría una tasa de alrededor de 25% y volver a los niveles del 2019 podría tomarnos un quinquenio más manteniendo ritmos de crecimiento moderados como el actual.
“Bajo el escenario base debería reducirse al nivel prepandemia en 2030. Sin embargo, bajo un escenario pesimista, con la economía creciendo más lento podría tomar más tiempo“, comentó a Gestión hace unas semanas.
El perfil de los hogares pobres
De acuerdo con el informe del INEI, la pobreza en el país está fuertemente marcado por el nivel educativo del jefe del hogar, ya que el 35% de quienes solo estudiaron primaria viven en esta situación, una cifra que se reduce al 11.3% cuando el jefe de familia cuenta con educación superior.
Asimismo, se resaltó que la informalidad es uno de los principales obstáculos para superar la precariedad. Tres de cada diez jefes de hogar que trabajan de manera informal se encuentran en situación de pobreza, pero la situación es aún más crítica para quienes viven en pobreza extrema, donde el 96.1% de los trabajadores tiene un empleo informal.
Ante esta falta de estabilidad laboral se observa una baja inclusión financiera, pues solo el 19.1% de los hogares pobres tiene una cuenta en el sistema bancario y apenas el 9.4% de los pobres extremos utiliza billeteras digitales.
En cuanto a condiciones de vida, el INEI indica que si bien el 88.1% de la población nacional cuenta con agua por red pública, en los hogares de pobreza extrema la cifra cae al 74.2%, y solo un pequeño grupo del 14.5% disfruta de agua segura con cloro adecuado las 24 horas del día
Además, se indica que la falta de herramientas tecnológicas limita el progreso, pues solo el 6.6% de los pobres extremos posee una computadora y apenas el 23.3% tiene acceso a internet.








