
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) anunció que otorgará un presupuesto adicional de hasta S/ 1,000 millones a la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), por debajo de lo solicitado por la entidad. Incluso, estos recursos se otorgarían recién en dos meses. Entonces ¿cuánto terminaría costando al país esta demora?
Para la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), el impacto de la paralización de la ANIN ya se viene observando desde julio, mes en que el sector habría crecido solo 2.7%.
La cifra de julio representa una ralentización del sector, que en el mes anterior llegó a crecer 9.6%. Ahora, por esta falta de recursos enfrentan una retracción de la obra pública, uno de los principales indicadores para medir la producción en construcción.
Como se recuerda, este año, la ANIN solo recibió un presupuesto de S/ 3,000 millones, lo que representó un 40% menos de lo ejecutado el año anterior y la mitad de lo que había solicitado. Estos recursos se agotaron a mitad de año, precipitando la paralización de diversas obras.
“En julio hay una ralentización. En siete meses se han invertido S/ 27,000 millones en obra pública, si se dejan de invertir S/ 3,000 millones es el 10%, es una cifra importante. Evidentemente hay una afectación y el problema no es solo en este programa”, comentó Guido Valdivia, vicepresidente Ejecutivo de Capeco, tras ser consultado por Gestión.
Además, la cadena de pagos ya se encuentra en riesgo, con varias empresas constructoras enfrentando serias dificultades financieras debido a la falta de pagos.
Como consecuencia, se estima que hay 20,000 trabajadores formales de la construcción en riesgo por la paralización de la ANIN, lo que equivale al 10% de la fuerza laboral formal del sector.

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Obras de prevención retrasadas
Aunque la gestión de la ANIN había permitido acortar el plazo estimado para el programa de reconstrucción con cambios del año 2036 al 2031, esto enfrentará un retroceso.
Valdivia estimó que la demora en la ejecución de las obras podría retrasar nuevamente el programa de reconstrucción por cambios hasta el año 2036.
“Si ahora se paralizan esas obras se va a tener que retrasar el plazo y probablemente volvamos al 2036. Entonces, eso no puede ocurrir y menos si lo que ellos necesitan son S/ 3,000 millones y se sabe que al final del año va a haber millones que no se van a ejecutar”, señaló.
Con esta nueva demora ya serían casi 20 años de demora en la denominada reconstrucción con cambios, que inició en 2017 tras el impacto del fenómeno del Niño Costero. Cabe recordar que para el desarrollo de obras se estableció la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), pero tras una serie de retrasos se creó la ANIN en 2023.
Estos proyectos de reconstrucción con cambios incluyen obras de prevención como sistemas de drenaje pluvial y gestión de cuencas ante la posibilidad de un próximo Fenómeno de El Niño, principalmente en las ciudades del norte.
Aparte del impacto en las regiones, que quedarán expuestas ante la ocurrencia de un fenómeno climático por obras sin terminar, la situación también generará costos adicionales para el Estado.
“El principal costo es que las obras no se van a terminar en el tiempo que se había señalado. Si yo invierto S/ 1,000 millones en un proyecto de infraestructura, es para generar por lo menos S/ 2,000 millones de beneficios de servicio (...) Al bajar el ritmo de ejecución, vas a terminar con el proyecto más tarde y por lo tanto le tienes que reconocer gastos generales a las empresas”, explicó.
Ante esto, explicó que eventualmente es probable que algunos proyectos que no se vayan a poder recuperar. Esto implicaría la anulación de contratos y compensaciones por perjuicios no atribuibles a los contratistas.