Las empresas bien administradas establecen objetivos estratégicos razonables; preparan a su personal para que contribuya con ellos; y miden su progreso.  (Foto: iStock)
Las empresas bien administradas establecen objetivos estratégicos razonables; preparan a su personal para que contribuya con ellos; y miden su progreso. (Foto: iStock)

Han sido meses difíciles para los académicos de la gestión. La debacle de FTX es una historia casi increíble de la falta de controles. La adquisición de Twitter por parte de Elon Musk es igualmente desconcertante.